https://youtu.be/HSNNaS5jlOI

El mindfulness —o atención plena— tal y como lo define Jon Kabat-Zinn, se trata de “darse cuenta de la experiencia que se despliega instante a instante”, ya sea en forma de pensamientos, emociones, sensaciones corporales o estímulos del entorno.

A través de la práctica de mindfulness entrenamos esta capacidad natural de la mente. Consiste en aprender a observar la experiencia interna sin reaccionar de forma automática. Este cambio en la forma de relacionarnos con lo que pensamos o sentimos permite desarrollar una mayor flexibilidad psicológica y una respuesta más consciente ante situaciones difíciles.

La evidencia científica acumulada en las últimas décadas muestra que la práctica regular de mindfulness puede ayudar a:

• Reducir el estrés y la ansiedad • Prevenir recaídas en depresión • Mejorar la regulación emocional • Disminuir la reactividad ante pensamientos difíciles • Aumentar la concentración y el bienestar general

En esencia, el mindfulness busca cambiar nuestra relación con el malestar, favoreciendo respuestas más adaptativas y alineadas con nuestros valores personales. Con la práctica, esto puede traducirse en una mayor sensación de equilibrio, claridad mental y capacidad para afrontar los retos del día a día.