La mayoría de personas, cuando tenemos miedo, creemos que si no tenemos control o evitamos la situación, la ansiedad crecerá hasta "perder el control".
Sin embargo, estas estrategias (control, anticipación y preocupación, re-aseguración, escape y evitación) funcionan como una "droga" a corto plazo: te alivian en el momento, pero alimentan el problema a largo plazo porque te impiden comprobar que realmente no pasa nada grave. (las flechas son desplegables)
Efecto: Al inicio te “relaja” saber que está “todo en orden”, pero mantiene en un estado de hipervigilancia que alimenta la ansiedad.
Efecto: El alivio inmediato genera la creencia: "La situación era tan horrible que menos mal que no hemos ido". Esto genera un círculo vicioso:
Efecto: Creas una dependencia. No confías en tu capacidad de afrontamiento, sino en que "otro" te diga que estás a salvo.
<aside> ➡️
Ninguna de estas conductas es por sí misma patológica o disfuncional, se vuelven parte del problema cuando son las únicas herramientas de que dispongo para afrontar situaciones ansiógeneas
</aside>
